Cronología del concepto de felicidad

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En la entrevista realizada a la filósofa Victoria Camps, sobre su nuevo libro “La búsqueda de la felicidad”, se enumeran las diferentes concepciones sobre lo que es la felicidad desde la época de lo griegos clásicos hasta nuestros días, como sigue:

 

  1. Antiguos griegos: Vivir bien, obrar con ética y llevar una vida virtuosa es el camino para ser feliz. La dedicación a la vida pública es el más excelso camino hacia la felicidad.
  2. Estoicos: Hay que vivir de acuerdo con la naturaleza y aceptar las limitaciones humanas. Lo que no depende de nosotros –por ejemplo, la muerte– debe aceptarse con indiferencia.
  3. Edad Media: El concepto de felicidad se empapa de doctrina cristiana. Hay que comportarse en la vida terrenal según la ley divina para así poder salvarse, porque sólo en el ‘otro mundo’ se encuentra la verdadera felicidad.
  4. Renacimiento: Con el racionalismo, el camino para ser feliz no es la obediencia a unas normas religiosas o morales universales, sino la profundización en el conocimiento de lo que nos rodea y de nosotros mismos.
  5. Ilustración: Todos, dentro de nosotros, sabemos lo que está bien y lo que está mal. Aunque no nos obligue ninguna norma externa, debemos de cumplir con ese “imperativo categórico”, lo que no garantiza la felicidad pero nos hará dignos de ella.
  6. Modernidad: La felicidad pasa a ser sinónimo de libertad de poder hacer cada uno lo que quiera con su vida. Sin libertad, la búsqueda de la felicidad no es posible. La Declaración de Independencia de Estados Unidos (1776) recoge el derecho a buscar la felicidad: “Todos los hombres son creados iguales; dotados de ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”.
  7. Revolución industrial y capitalismo: El individuo debe ser libre para decidir quién es y cómo desea vivir. Esa libertad va de la mano de otro derecho: el derecho a la propiedad. Hay que ser libre para intentar ser feliz y ser libre se materializa en la condición de propietario.
  8. Marxismo: El ‘explotado’ no es libre, aunque formalmente se le reconozca libertad. Sin acceso a la educación, a la protección de la salud y a la seguridad social no se dan las condiciones necesarias para tener una vida digna y poder aspirar a la felicidad.
  9. Estado de bienestar: Durante el siglo XX, en la mayor parte de países de la Europa Occidental el Estado comienza a dar protección social a los segmentos de población más desfavorecidos y a llevar a cabo una mínima distribución de la riqueza. Se garantizan así los bienes necesarios básicos para que cada uno pueda vivir como quiera y buscar la felicidad.
  10. Actualidad: Queremos satisfacer inmediatamente cualquier deseo, sin calcular si se trata de un deseo superfluo o necesario. No aceptamos los límites de la condición humana: el dolor, la enfermedad, el envejecimiento, la muerte… Se busca una respuesta técnica (autoayuda) o medicalizada para todo, buscamos resolverlo todo con una píldora. La felicidad se convierte en una industria.

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